El BDSM abarca una amplia variedad de prácticas que pueden ser físicas, emocionales o psicológicas. Estas prácticas se agrupan en categorías basadas en las siglas BDSM: Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo. Aquí hay un desglose de las prácticas más comunes:
Uso de cuerdas, esposas, cintas o cadenas para restringir el movimiento del cuerpo.
Ejemplos:
Ataduras artísticas (Shibari o Kinbaku, de origen japonés).
Uso de dispositivos como barras separadoras.
Venda en los ojos para privar de visión.
Incluye reglas, protocolos o rutinas establecidas por el dominante y cumplidas por el sumiso.
Ejemplos:
Castigos consensuados (como azotes) por romper reglas.
Ejercicios de obediencia o entrenamiento.
Refuerzo positivo (recompensas) o negativo (restricciones).
Enfoque en el intercambio de poder consensuado, donde una persona asume el rol dominante y la otra, el rol sumiso.
Ejemplos:
Uso de títulos (como "AMO/A" o "Señor").
Prácticas de servidumbre (cumplir órdenes).
Juegos de rol basados en dinámicas de poder (como maestro/alumno, jefe/empleado).
Sadismo: obtener placer al infligir dolor o humillación.
Masoquismo: obtener placer al recibir dolor o humillación.
Ejemplos:
Spanking (azotes con la mano o instrumentos como látigos, paletas, etc.).
Uso de velas para juegos de cera caliente.
Mordiscos, rasguños o técnicas de impacto.
Uso de estímulos para intensificar las sensaciones físicas.
Ejemplos:
Plumas, hielo, cera, o pinzas para los pezones.
Electroestimulación (e-stim) con dispositivos seguros.
Privación sensorial (vendas en los ojos o tapones para los oídos).
Prácticas que juegan con la autoestima del participante sumiso en un contexto consensuado.
Ejemplos:
Uso de nombres humillantes (con previo acuerdo).
Juegos de exposición o vulnerabilidad.
Actividades que inducen vergüenza de manera consensuada.
Limitación física o simbólica de libertad.
Ejemplos:
Uso de collares o arneses.
Jaulas para el cuerpo o dispositivos de castidad.
Privación de derechos temporales (como hablar o moverse sin permiso).
Interpretar roles específicos para explorar fantasías.
Ejemplos:
Escenarios de autoridad (como policía/delincuente o médico/paciente).
Juegos de "pet play" (asumir roles de mascotas como perros o gatos).
Escenarios históricos o de ficción.
Prácticas que conllevan más riesgo físico o psicológico.
Ejemplos:
Asfixia erótica (controlada y consensuada).
Juego con agujas o perforaciones.
Juego con cuchillos (knife play).
Cuidado posterior a la sesión para asegurar el bienestar físico y emocional de todos los participantes.
Ejemplos:
Abrazos, palabras reconfortantes o hidratación.
Aplicar lociones o tratamientos si hubo impacto físico.
Conversación para procesar las emociones vividas.
Cada una de estas prácticas debe realizarse con consentimiento explícito, comunicación clara y conocimiento de los riesgos. Es importante establecer palabras de seguridad (como verde/amarillo/rojo) y tomar medidas para minimizar el daño físico y emocional. El BDSM se basa en el principio de SSC ("seguro, sensato y consensuado") o RACK ("riesgos asumidos consensuadamente").